sábado, 7 de diciembre de 2019

FIDELIDAD E INFIDELIDAD EN LA PAREJA.




La fidelidad es la capacidad espiritual, el poder o la virtud de dar cumplimiento a las promesas. Prometer es una acción soberana; revela una gran libertad de espíritu, ya que exige decidir hoy lo que se va a hacer en adelante, bajo condiciones que no se pueden prever. También se puede decir que la fidelidad es la capacidad de no engañar o no traicionar a los demás. Es un valor moral que faculta al ser humano para cumplir con los pactos y compromisos adquiridos. La fidelidad es entonces el cumplimiento de la palabra dada.

Se podría definir como lealtad o habilidad para que se confíe en nosotros. Es un requisito para todo aquel que es cristiano que está realmente comprometido con Dios a servirle con todo su corazón. 

1 Corintios 4:2.
“Ahora bien, se exige a los administradores que cada uno sea encontrado fiel”

La fidelidad es muy importante en cualquier relación, bien sea de trabajo, entre amigos, en la familia y por supuesto en el matrimonio más aún. Es un patrón que se ve muy relacionado con Dios. La fidelidad en un área de la vida puede ser indicativa de una posible infidelidad en otras áreas.
Donde podemos ver la fidelidad actual, ejemplo:

ü  Enfermedad.
ü  No tener hijos.
ü  El nacimiento de los hijos.
ü  Prosperidad repentina.
ü  No tener trabajo.
ü  Separación prolongada por trabajo o enfermedad de un familiar.
ü  Edad.
ü  Pobreza.
ü  Impotencia.

Si te encuentras en alguna de estas situaciones debe estar o deslealtad en cuanto  a las tentaciones de ser infiel.

La infidelidad se refiere, popularmente, a las relaciones afectuosas del tipo romántico, a corto o largo plazo, establecidas con personas distintas del vínculo oficial​ que a menudo se mantienen en secreto por considerarse como una amenaza a la institución familiar.​ Por consiguiente, puede significar la carencia de lealtad o quebrantamiento de la misma hacia cualquier compromiso moral como la religión, la amistad, el matrimonio (situación que se conoce como adulterio) o cualquier otra relación amorosa o erótica.




La infidelidad o deslealtad es pecado. Normalmente su resultado final es el adulterio, aun cuando comience de manera aparentemente inofensiva, como pasar más tiempo con alguien que no sea tu cónyuge. Los puntos siguiente, sin embargo, puede actuar como catalizador para este fenómeno, el cual es más bien un problema de falta de algo importante en la pareja.


ü  Dejar de serle atractivo al otro.

ü  Que no nos importen cosas como el peso, la apariencia personal y la falta de interés en el sexo.
ü  Perdida de interés en la forma en que nos vestimos, en el cabello y por supuesto nuestra apariencia personal.
ü  Relaciones sexuales poco frecuentes.
ü  Falta de comunicación por parte de ambos.
ü  Falta de compañerismo.
ü  No importarle los intereses del otro.
ü  Matrimonios quincenales: parejas que solo se ven cada determinado tiempo.
ü  No compartir la misma habitación.
ü  Trabajos arduos.
ü  Rechazar frecuentemente las insinuaciones sexuales del cónyuge.
ü  Circunstancias de trabajo poco saludables, por ejemplo: un hombre o mujer que trabajen juntos, y por muchas horas, que viajen por trabajo y se queden en el mismo hotel y que deben compartir las comidas juntos.

Deben luchar siempre por fomentar la lealtad en su lazo matrimonial, estén donde estén, siempre respetando a su pareja que en ese momento no esté cerca de ustedes.

ü  Tengan temor de Dios y sean obedientes a sus mandamientos
ü  No descuiden la oración (AMBOS).
ü  Sean activos en todas las actividades de su iglesia.
ü  No olviden la responsabilidad que Dios depósito en cada uno: hombre eres cabeza de tu mujer; mujer eres cabeza de tu hogar, y ambos deben honrar a Dios con esto.
ü  Eviten desarrollar relaciones estrechas con personas del sexo opuesto o del mismo sexo.
ü  Tengan amigos mutuos, no tengan amigos que no sean amigos de su pareja.
ü  Respecto al asunto de no tener hijos, recuerda que son una bendición de Dios, así que no te niegues si no tienes un impedimento físico para tenerlos y agradarás a Dios cuando ellos lleguen.

Génesis 30:2.

“Entonces, encendiéndose la ira de Jacob contra Raquel, le dijo: ¿Estoy yo en lugar de Dios, que te ha privado del fruto de tu vientre?”

ü  No dejes de usar tu anillo de bodas ni de decirle a aquellas personas interesadas en ti que eres casada (o).
ü  Habla de manera positiva de tu cónyuge.
ü  Siéntate junto a tu cónyuge cuando estén en la iglesia o en cualquier otro lugar a donde vallas juntos a disfrutar.
ü  Sean sexualmente activos, e infundan algo de variedad en su matrimonio.
ü  Además de lo anterior, encuentres soluciones a las causas de infidelidad planteadas en el párrafo anterior.