La fidelidad es la capacidad espiritual, el poder o
la virtud de dar cumplimiento a las promesas. Prometer es una acción soberana;
revela una gran libertad de espíritu, ya que exige decidir hoy lo que se va a
hacer en adelante, bajo condiciones que no se pueden prever. También se puede
decir que la fidelidad es la capacidad de no engañar o no traicionar a los
demás. Es un valor moral que faculta al ser humano para cumplir con los pactos
y compromisos adquiridos. La fidelidad es entonces el cumplimiento de la
palabra dada.
Se podría definir como lealtad o habilidad para que
se confíe en nosotros. Es un requisito para todo aquel que es cristiano que
está realmente comprometido con Dios a servirle con todo su corazón.
1
Corintios 4:2.
“Ahora
bien, se exige a los administradores que cada uno sea encontrado fiel”
La fidelidad es muy importante en cualquier
relación, bien sea de trabajo, entre amigos, en la familia y por supuesto en el
matrimonio más aún. Es un patrón que se ve muy relacionado con Dios. La fidelidad
en un área de la vida puede ser indicativa de una posible infidelidad en otras
áreas.
Donde podemos ver la fidelidad actual, ejemplo:
ü Enfermedad.
ü No
tener hijos.
ü El
nacimiento de los hijos.
ü Prosperidad
repentina.
ü No
tener trabajo.
ü Separación
prolongada por trabajo o enfermedad de un familiar.
ü Edad.
ü Pobreza.
ü Impotencia.
Si te encuentras en alguna de estas situaciones debe
estar o deslealtad en cuanto a las
tentaciones de ser infiel.
La infidelidad se refiere, popularmente, a las
relaciones afectuosas del tipo romántico, a corto o largo plazo, establecidas
con personas distintas del vínculo oficial que a menudo se mantienen en
secreto por considerarse como una amenaza a la institución familiar. Por
consiguiente, puede significar la carencia de lealtad o quebrantamiento de la
misma hacia cualquier compromiso moral como la religión, la amistad, el
matrimonio (situación que se conoce como adulterio) o cualquier otra relación
amorosa o erótica.
La infidelidad o deslealtad es pecado. Normalmente su
resultado final es el adulterio, aun cuando comience de manera aparentemente
inofensiva, como pasar más tiempo con alguien que no sea tu cónyuge. Los puntos
siguiente, sin embargo, puede actuar como catalizador para este fenómeno, el
cual es más bien un problema de falta de algo importante en la pareja.
ü Dejar
de serle atractivo al otro.
ü Que
no nos importen cosas como el peso, la apariencia personal y la falta de interés
en el sexo.
ü Perdida
de interés en la forma en que nos vestimos, en el cabello y por supuesto
nuestra apariencia personal.
ü Relaciones
sexuales poco frecuentes.
ü Falta
de comunicación por parte de ambos.
ü Falta
de compañerismo.
ü No
importarle los intereses del otro.
ü Matrimonios
quincenales: parejas que solo se ven cada determinado tiempo.
ü No
compartir la misma habitación.
ü Trabajos
arduos.
ü Rechazar
frecuentemente las insinuaciones sexuales del cónyuge.
ü Circunstancias
de trabajo poco saludables, por ejemplo: un hombre o mujer que trabajen juntos,
y por muchas horas, que viajen por trabajo y se queden en el mismo hotel y que
deben compartir las comidas juntos.
Deben luchar siempre por fomentar la lealtad en su
lazo matrimonial, estén donde estén, siempre respetando a su pareja que en ese
momento no esté cerca de ustedes.
ü Tengan
temor de Dios y sean obedientes a sus mandamientos
ü No
descuiden la oración (AMBOS).
ü Sean
activos en todas las actividades de su iglesia.
ü No
olviden la responsabilidad que Dios depósito en cada uno: hombre eres cabeza de
tu mujer; mujer eres cabeza de tu hogar, y ambos deben honrar a Dios con esto.
ü Eviten
desarrollar relaciones estrechas con personas del sexo opuesto o del mismo
sexo.
ü Tengan
amigos mutuos, no tengan amigos que no sean amigos de su pareja.
ü Respecto
al asunto de no tener hijos, recuerda que son una bendición de Dios, así que no
te niegues si no tienes un impedimento físico para tenerlos y agradarás a Dios
cuando ellos lleguen.
Génesis
30:2.
“Entonces,
encendiéndose la ira de Jacob contra Raquel, le dijo: ¿Estoy yo en lugar de
Dios, que te ha privado del fruto de tu vientre?”
ü No
dejes de usar tu anillo de bodas ni de decirle a aquellas personas interesadas
en ti que eres casada (o).
ü Habla
de manera positiva de tu cónyuge.
ü Siéntate
junto a tu cónyuge cuando estén en la iglesia o en cualquier otro lugar a donde
vallas juntos a disfrutar.
ü Sean
sexualmente activos, e infundan algo de variedad en su matrimonio.
ü Además
de lo anterior, encuentres soluciones a las causas de infidelidad planteadas en
el párrafo anterior.

